A mí me encantó.
Fue muy bonito, el plantar la higuera mientras se oía "La Nana de la Cebolla", el escuchar vuestras voces recitando las poesías y en especial cuando todos nos sentimos unidos diciendo:
Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera
de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.
Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irá a cada lado
disputando tu novia y las abejas.
Tu corazón ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.
A las aladas almas de las rosas...
de almendro de nata te requiero,:
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma compañero.
Os animo a que, recordando la experiencia, me comentéis cómo lo vivisteis vosotros y qué es lo que más os ha gustado de todo lo que hemos hecho sobre Miguel Hernández.

